martes, 23 de agosto de 2022

A veces los problemas parecen no tener solución simple y sencillamente para darte la oportunidad de tu crearla


 A veces, una vez que hemos venido a salvación, podemos creer que Dios nos dará todo —lo cual así será— sin mayor esfuerzo de nuestra parte —lo cual es erróneo.

 

De principio a fin la Palabra nos insta a esforzarnos, por ejemplo, previo a entrar a la Tierra Prometida, Dios le dice a Josué “escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas”.

 

De igual forma, y de manera vehemente, admoniciona contra la indolencia, por ejemplo, Salomón en su momento señaló “la pereza hace caer en profundo sueño, y el alma ociosa sufrirá hambre”.

 

Más sin embargo, hay que entender que aquel esfuerzo del que nos habla la Escritura, tiene un efecto en nosotros que es replicar en cada uno el carácter perfecto y santo de nuestro Padre Dios. Ese replicar su carácter perfecto y santo nos lleva a ser más, de hecho a ser algo pues ahorita somos nada, siendo que ese ser más, ese ser algo, equivale, como lo señala la Escritura, a que nuestro corazón sea ensanchado.

 

Realmente es curioso el término de ensanchar el corazón, pero el mismo implica que hemos llegado a ser más, y que en ese más hay más espacio para nosotros, para los demás y para Dios.

 

El resultado de ello es que, habiendo replicado el carácter perfecto y santo de nuestro Padre Dios, nos comportamos de manera perfecta y santa, como exhorta la Palabra: “Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, para que yo responda al que me afrenta”.

 

Obvio que ese esfuerzo implica alcanzar algo que no tenemos, obvio que ese ensanchar lleva implícito el llegar a ser algo que no somos, de esta forma, y la única manera de llegar a ello, es que precisamente nos enfrentemos a situaciones que requieran de nuestro  brío, arrojo y voluntad.

 

Así que la próxima vez que estés enfrentando algún revés, alguna tentación, alguna tribulación, piensa que ese sentimiento de desasosiego que experimentas tiene que ver con el cambio que se está gestando en ti donde estás pasando de lo estrecho a lo ancho en tu corazón y de lo que no eres a realmente ser y no solo ser sino ser perfecto y santo, después de todo a veces los problemas parecen no tener solución simple y sencillamente para darte la oportunidad de tu crearla.

 

 

Roberto Celaya Figueroa, Sc.D.

Formación • I+D+i • Consultoría

Desarrollo Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor

www.rocefi.com.mx

 


Referencias:

Josué 1:9; Deuteronomio 31:8; 2 Crónicas 15:7; Proverbios 19:15; Isaías 56:10; Efesios 5:14; Salmos 25:17; 2 Corintios 6:11; Proverbios 27:11; Salmos 119:42; 2 Juan 1:4

 


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